
Para bailar, solo hay que tener un firme deseo de hacerlo y estar predispuesta al aprendizaje. No importanta ser linda,joven, fea, alta, baja, delgada o gorda.
La danza árabe puede llegar a todas las mujeres y no debemos negarnos a la experiencia de experimentarla, por patrones ilógicos que hoy en día la sociedad quiere imponer. Podemos liberarnos de todas esas ataduras y descubrir en la magia de esta danza que es posible hacer lo que uno realmente desea.
Lo maravilloso de la danza es poder expresar sentimientos a través del cuerpo, dejándolos fluir libremente, conmoviéndote y conmoviendo, emocionándote y disfrutando. Es una experiencia única e imposible de perder.
